Cuando salga de excursión, acampada o senderismo, elija la zona y diseñe una ruta adecuada a sus capacidades físicas.
Nunca se debe salir solo al monte y procure ir acompañado de gente con experiencia.
Infórmese de la predicción meteorológica de la zona a la que piensa ir.
Deje dicho a su familia, amigos o agentes de la autoridad más cercanos dónde va, cuál es su ruta y cuándo tiene previsto volver.
Infórmese de la localización de los refugios o cabañas donde resguardarse y lleve teléfono móvil. Recuerde que el teléfono de emergencias no necesita que Vd. tenga cobertura de su operadora, por lo que casi siempre será atendido.
Lleve siempre equipo de supervivencia suficiente y adecuado a la zona y el tiempo: saco de dormir, anorak, chaqueta de fibra caliente, alimentos, cantimplora, mapas, silbato o espejo para hacer señales, etc.
No llegue nunca al agotamiento: coma y beba con frecuencia.
Descanse de vez en cuando en lugares abrigados.
Tenga cuidado con los posibles desprendimientos de rocas o deslizamientos de ladera. Extreme la precaución en lugares abruptos, pasos estrechos y desfiladeros.
Al pisar asegúrese de que el suelo éste firme: las piedras del terreno pueden estar sueltas o existir una brecha o pozo oculto por la vegetación.
Reserve fuerzas también para la vuelta.
Evite las quemaduras solares. Tome baños de sol a intervalos cortos y de forma creciente desde los primeros días, empezando por unos pocos minutos.
No entre súbitamente en el agua si ha tomado el sol. Mójese la nuca y las muñecas y entre lentamente. Evite los cambios bruscos de temperatura corporal.
Procure bañarse preferentemente en zonas vigiladas o balizadas observando las condiciones de la playa, oleaje y corrientes.
En la playa no se bañe nunca en la zona balizada y reservada para la entrada y salida de embarcaciones.
Vigile a los niños cuando se bañen.
Si no sabe nadar no se aleje de la orilla.
No se tire al agua en lugares de fondo desconocido ya que puede haber poco fondo o ser rocoso.
Procure no adentrarse en el mar nadando si va solo.
Si se siente arrastrado por una corriente permanezca tranquilo y no intente nadar contra la misma. Nade a favor de ella y ligeramente oblicuo hacia la costa. Haga señales de auxilio si no puede salir de la corriente.
Espere el tiempo necesario antes de bañarse si ha comido o bebido en exceso, o si ha hecho ejercicio y está fatigado.
No se bañe si no se encuentra bien.
No entre en el agua si hay tormenta.
Salga del agua si tiene escalofríos persistentes, si tiene sensación de fatiga, si siente picores en el vientre y brazos, si tiene vértigo o zumbido en los oídos o si nota malestar o no se encuentra bien.
Si se baña en una playa con servicio de vigilancia, obedezca siempre las señales de los socorristas, ellos velan por su seguridad.
Respete las banderas que indican el estado de la playa (Bandera Roja: Prohibición del baño; Bandera Amarilla: Baño con precaución; Bandera Verde: Baño libre).
No abandone en el bosque botellas, y/u, objetos de cristal, ni ningún otro tipo de basuras.
En períodos calurosos y secos no encienda fuego bajo ningún pretexto.
Si observa un incendio o columnas de humo de origen desconocido llame inmediatamente al Teléfono único de Emergencias.
Encienda fuego solamente en lugares autorizados y acondicionados para ello. Al apagarlo, asegúrese de que no quede ningún rescoldo que lo pueda reavivar.
No se adentre en zonas boscosas y frondosas.
Aléjese de un incendio yendo en sentido contrario al viento y por las zonas con menos vegetación.
Ante un incendio no huya hacia cañones, gargantas, hondonadas o vaguadas, ya que el incendio hará allí un efecto "chimenea".
Tenga en cuenta que en las zonas ya quemadas el fuego podría reavivarse y sorprenderle.
Apague bien las colillas y no las arroje por las ventanillas del coche.
Busque refugio en el interior de edificios sólidos y de automóviles, autobuses, camiones, trenes o barcos, sólo si están cerrados.
Si se resguarda en el interior de un vehículo, hay que desconectar los sistemas de ventilación y calefacción interior.
Evite las corrientes de aire y por el mismo motivo no corra durante la tormenta.
Apártese de las estructuras y entramados metálicos tales como vallas, alambradas, tendidos eléctricos, viales del ferrocarril, conducciones de agua, subestaciones eléctricas, farolas, mástiles, antenas de comunicaciones, etc.
Desconecte de la red todos los aparatos eléctricos salvo los estrictamente necesarios (a riesgo de que sufran daños).
Los pararrayos deben ser revisados periódicamente, ya que su mal estado de conservación puede causar el efecto contrario.
No utilice motos, bicicletas, tractores u otros vehículos abiertos bajo la tormenta.
Aléjese de los lugares elevados y de los espacios abiertos, sobre todo del entorno natural.
Procure no buscar el amparo de los árboles y mucho menos de los altos y aislados; si no tiene otro remedio es preferible refugiarse en un bosque denso.
Si busca refugio en una cueva, permanezca en el interior y no en la boca.
Si forma parte de un grupo de personas y en un lugar de riesgo, sepárense unos de otros.
Apártese de los ríos, lagunas, embalses u otras masas de agua.
Si no le queda otra alternativa adopte la postura de seguridad: pies juntos con los talones levantados todo lo posible, en cuclillas, la cabeza entre las piernas y tapándose los oídos.
Nunca se acueste sobre el suelo.
Infórmese de las predicciones meteorológicas a través de los medios de comunicación o de la Agencia Estatal de Meteorología.
Llame a Emergencias cuando se haya producido una situación de emergencia y no use el teléfono si no es muy urgente.